Como ya he expresado en el foro antes, cuando califiqué a Clara y a Mario por su respuesta a la primera cuestión (antes de la aclaración de las pestañas que nos hizo Jordi) la clave las dan ellos. Por un lado, ¿Cómo va la gente a gastar dinero por algo que puede conseguir gratis? (by Clara) y por otro lado “…que cuando a un software se le acaba el ciclo de actualizaciones significa que en breve tiempo o de forma inmediata será un software muerto, sin uso, puesto que con la velocidad con la que Internet lanza nuevos proyectos todo lo que no se renueve, no se actualice, queda obsoleto” (by Mario). Al no acceder los consumidores a este servicio ya que disponen de uno que es más conveniente, en teoría el software pagando y con mantenimiento tiene sus días contados. Ante estas afirmaciones que yo no me atrevería a discutir, voy a plantear unas preguntas:
Si entre todos, consumidores-desarrolladores, expertos, instituciones, autoridades educativas, educadores de a pie, periodistas, etc., aceleramos la difusión del software online y gratuito, fomentando su consumo y alabando sus muchas virtudes, ¿borraríamos del mapa el software interesado y con coste?
¿Qué es lo que pasará cuando se consiga un software de retoque fotográfico, gratuito y con plataforma en la red que cumpla las mismas funciones, con la misma capacidad para almacenar datos y para compartir las imágenes como en Flickr.com?
Poco a poco los usuarios nos estamos mentalizando de las benevolencias del software gratuito. La resistencia la vamos a encontrar en los fabricantes del tradicional y en todo el entramado económico que hay a su alrededor. De hecho entre las empresas que hasta ahora han dominado el mercado, hay quienes diseñan políticas de desarrollo híbrido que integran ambas opciones, no pensando en nosotros los consumidores, sino en sus bolsillos, cuyo, hasta ahora alto ritmo de llenado, corre serio peligro. Esta es en realidad su única preocupación y no el enriquecimiento (no económico) cultural y social de los individuos. Conclusión los Software con coste económico están en claro peligro de extinción como el lince ibérico, el oso pardo o el urogallo pirenaico de los que apenas queda un recuerdo.
En cuanto a la segunda cuestión Beta permanente es un software en continua evolución, mejorable, continuo, “infinito” en perspectiva de desarrollo, en construcción, participativo, popular, con futuro, aún por explotar, en experimentación…Además lo que es seguro que Web2.0 es sólo una versión, un estadio (donde hay muchos avances y actividad) que tendrá su continuación en una versión superior, léase Web 3.0
Aquí tengo que decir que se escuchan voces críticas con este sistema. Hay quien piensa que un producto no se tiene que entregar a medio construir y que debería estar bien desarrollado para lanzarlo a la calle. Otra de las acusaciones contra la web 2.0, la realizan quien piensa que en el estado en beta permanente, todo es precario y en cualquier momento desaparece sin aviso previo, otro tema de discusión para estos detractores sería las intenciones reales de los creadores que proporcionan el software libre como una manera de conseguir contratos millonarios con Yahoo, Google, Ebay o Microsoft que les comprarían los inventos, etc. Analizaríamos si estas opiniones pueden venir desde el interés o desde el desconocimiento si tuviéramos tiempo. Mientras tanto en los enlaces adjuntados podéis ver algunas de esas opiniones en contra.
http://voxgraeca.blogspot.com/2006/11/en-beta-permanente.html
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